Rentabilidad de una casa domotizada y el proceso hasta llegar a ella: te lo explicamos vídeo a vídeo

Muchos de los lectores de este blog se estarán planteado hacerse con una vivienda domotizada. O bien, meterse en faena y reformar o adaptar su casa para un mayor ahorro energético. La comodidad, la seguridad, la accesibilidad y el diseño son los argumentos que esgrimimos desde HogarTec de Grupo VenDomótica.

Si todavía no hemos logrado convencerte, hemos pensado que en vídeo lo tendremos más fácil.

En esta lista de reproducción te explicamos, una por una, las funciones de ahorro energético de una vivienda domotizada. El ejemplo que te damos es bien práctico, uno de nuestros trabajos en una vivienda de la calle León XIII, en Zaragoza.

¡No te lo pierdas!

 

 

 

En este vídeo, nuestro CEO Enrique Barrera explica cómo fueron los inicios de dicha reforma. Un piso encuadrado en el centro de Zaragoza. No deja mucho espacio para la imaginación ¿verdad? Además nos encontramos con que la calefacción era central y la fachada no se podía tocar. Así que nos planteamos una cuestión ¿Cómo convertir una vivienda reformada en una vivienda eficiente sin tirarla abajo?

Si queréis os desvelamos el final: fue posible, con mucho esfuerzo y trabajo. Primero había que tener en cuenta los factores pasivos que nos ofrecía la vivienda. Estos eran los materiales estructurales, aislamientos… También había que tener en cuenta la orientación. Y por supuesto, respetar la estética de la fachada, cerramientos interiores, etc.

 

Reforma de una vivienda normal en una eficiente en la Calle León XIII (Zaragoza)

 

Si importantes eran los pasivos, no podíamos olvidar los factores activos (ahí estaba nuestra gran baza). Estos eran las instalaciones eficientes: iluminación LED, recuperadores térmicos, calderas de condensación, aerotermia… El factor ideal como complemento, pero complicado de conseguir en nuestro país es la producción propia de energía. O también el control y regulación integrados y monitorización de todos los elementos de consumo y producción. Este último elemento será el que permita que todos los aparatos de nuestra casa funcionen de forma coordinada, consiguiendo así una auténtica vivienda inteligente.