Hay al menos 7 curiosidades que todavía desconoces sobre la domótica. En 2020 se espera llegar a los 45 millones de viviendas plenamente equipadas con domótica en Europa ¿Será tu casa una de ellas? Te damos aquí 7 buenas razones para empezar a planteártelo. 

¿Cuándo es mejor momento para domotizar una vivienda?

Sin duda el mejor momento es cuando se inicia una reforma de la vivienda. En especial, si hay que reformar la instalación eléctrica. Por ejemplo, el caso de una vivienda con la instalación eléctrica obsoleta a la que hay que cambiarle el titular del contrato y la compañía nos pide una reforma acompañada del correspondiente boletín.

 

¿Por qué hablamos siempre de eficiencia energética y no tanto de ahorro en la factura?

Es una pregunta que habría que hacerle a los políticos, ya que son los últimos gobiernos los que han hecho las modificaciones necesarias para proteger a las compañías eléctricas por encima del medio ambiente o del interés económico nacional. Al contrario que en otros países como Alemania, donde la factura refleja el balance neto, diferencia entre lo producido y lo comprado a la compañía eléctrica, aquí se penaliza cualquier producción de energía eléctrica que permita al usuario pagar menos si desea emplear placas solares en su vivienda.

Con las últimas reformas de la tarifa eléctrica, la parte fija del contrato de la luz (término de potencia o potencia contratada) se ha elevado tanto que las modificaciones en el variable tardan en hacerse visibles a nuestro bolsillo.

 

¿Es un proyecto caro?

Se trata de una reforma y del trabajo de muchos profesionales. Aun así, no es un proyecto caro. Además, es escalable, es decir, no tienes que domotizar toda la vivienda a la vez. Esta es otra de sus curiosidades. La domotización siempre se puede ampliar. Por lo tanto, desde 2.000€ podemos contar con una instalación domótica que, si está bien proyectada podrá ser ampliada a lo largo de toda la vida útil del edificio o vivienda.

 

¿Es difícil de utilizar?

Al revés, está pensado para que todo el mundo pueda usarlo. La domótica quiere hacer la vida de las personas más cómoda, especialmente de los que más necesitan ese confort en casa, como personas mayores o con movilidad reducida. Una de las curiosidades que pueden hacerte la vida más agradable.

A parte de para subir y bajar persianas ¿Qué más puede hacer la domótica por ti?

 

Lo más importante: decidir cuándo subirlas y bajarlas o controlar de forma automática cualquier elemento instalado. La casa sola se preocuparía de bajarlas si llega la noche y no hemos vuelto a casa. También si antes se pusiese a llover. O si hubiera un incendio, para evitar avivar las llamas. Incluso las levantaría si volvemos a casa y es de día. Aunque no hayamos vuelto, se ha hecho de día y, siendo invierno, hace un día soleado y la ventana está cerrada… ¡Son las cosas de una casa inteligente!

 

¿Puede ver un hacker lo que hago en mi casa y controlarla sin mi permiso?

Si la instalación está realizada por auténticos profesionales, la respuesta es no. Absolutamente no. Las instalaciones domóticas, especialmente las de KNX, van siempre a la cabeza de la ciberseguridad. Funcionan con protocolos avanzados de encriptación, como las comunicaciones que se emplean con los bancos, que hacen que estos cambien más rápido de lo que cualquier hacker puede tardar en adivinar. Para el hacker, como para cualquier ladrón, le resultará mucho más fácil entrar forzando la cerradura que las comunicaciones.

¿Si se rompe la conexión de un aparato también fallan los demás?

Y he aquí la última de sus curiosidades. En un sistema de control distribuido no hay una centralita domótica que, si falla, haría fallar toda la instalación. Cada elemento es inteligente y se comunica con los demás. De esta manera, si algún dispositivo se “muere”… ¡mala suerte! Pero el resto seguirá realizando su función. Si hemos guardado la programación y el sistema es estándar, como KNX, la reparación puede ser bastante sencilla y rápida.